Su afición por el tejido parece haberla tenido desde siempre. Es de esas personas que no miran ni hacen cuentas cuando pasan los puntos de un palillo a otro, de esas que arman patrones en su cabeza o siguen instrucciones de unos libros que, para el ojo común y corriente, se acercan más al idioma chino que a nuestro castellano. Se nota que para Macarena Streeter las lanas son su gran pasión desde los 10 años. Pero hoy día son también su negocio propio, SurKnitters, el que maneja desde un lugar mágico en su casa en Chicureo.

Ordenados por color y fibras tiene todas las madejas perfectamente puestas en una pared. Cada hilado es natural y contiene componentes como alpaca, caña de azúcar, seda, lino, cachemira, bambú o el cotizado kidmohair. A un lado, se pueden ver los de tonos crudos, que cuenta muchas veces ha mandado a teñir según el color que le pidan los clientes. Cada pedazo de lana o hilo es traído desde distintas partes del mundo y elegido cuidadosamente. La mayoría de quienes le compran son mujeres, pero comenta que el porcentaje de hombres ha ido en aumento. Tiene también todos los tipos de accesorios que cualquier tejedor, aficionado o experto, pudiera necesitar para sus proyectos: palillos circulares de madera de olivo, marcadores para hacer calcetines, cuenta corridas…

  

La clave para su exitoso emprendimiento explica que ha sido la preocupación por ofrecer productos de alta calidad y el trato personalizado y cercano que tiene con cada persona que la contacta. Atiende en su casa, pero también la ayuda bastante la tecnología. Whatsapp, Instagram y Facebook son herramientas que la han llevado a no solo vender en Chicureo y Santiago, sino que hacer constantes envíos a regiones, que es adonde más vende.

Hace unos meses Macarena tuvo la suerte de estar en Nueva York y Barcelona, donde se reunió con amigos de su rubro y pudo informarse sobre todas las últimas tendencias. “Fue emocionante. Un día hasta me abrieron para mí sola una tienda. Pude conocer personas maravillosas, tejer con ellos en Central Park o que me mostraran la ruta de los hilados de sus países”, recuerda. Su próximo sueño es ir a un “crucero de tejedores”, en el que un grupo de amantes de este arte se reúnen para crear y viajar juntos. Su próxima meta, participar de alguna de las ferias internacionales a las que ya la han invitado. Tejiendo sueños, lo más probable es que llegue lejos.

Instagram @surknitters  

Mail surknitters@gmail.com

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