Todo partió gracias al encierro de esta pandemia. Así es como un heterogéneo grupo de amigas de distintas edades, pero todas chicureanas, se afiató al deporte y a admirar la espectacular naturaleza que nos rodea.

“Empezamos a hacer paseos al cerro del Colegio Alemán y de José Rabat. Caminatas suaves que poco a poco fueron adquiriendo más obstáculos, destreza y motivación. Las rutas fueron cambiando y los implementos que necesitábamos también”, señala Fernanda Steinlen.

El entusiasmo y progreso las hizo comenzar con la bicicleta, buscando diferentes circuitos y niveles más altos de exigencia, lo que llevó a una de las integrantes del grupo (Cecilia Hung) a tomar el liderazgo para motivar y organizar el día a día.

“Lo maravilloso de todo esto ha sido descubrir la naturaleza que tenemos aquí en Chicureo. Mucha flora y fauna, un microclima, y hasta una escena tipo National Geographic de una cóndor cortejada por dos machos”, comenta Fernanda.

Esta historia nos invita, sin duda, a conocer mejor el entorno que nos rodea y que tanto apreciamos los chicureanos. Solo es cosa de aventurarnos y darnos el tiempo, así como lo hizo este grupo de mujeres que quiso contar su experiencia.

 

 

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