Los cambios de temperatura, la contaminación y con ello las enfermedades respiratorias son una realidad que ya comenzó. Para conocer mejor del tema, saber cuándo llamar al pediatra o cómo prevenir, quisimos conversar con María José Calderón, Kinesióloga de la zona y experta en kinesiterapia respiratoria infantil por más de 12 años.

 

-¿Con qué virus hay que tener especial cuidado y por qué?

Con la influenza, el respiratorio sincicial (VRS) y el adenovirus (ADV), principalmente. La influenza es una enfermedad grave y contagiosa que puede presentar complicaciones como bronquitis y neumonía, ser causa de hospitalización e incluso provocar la muerte.

En tanto, el VRS es una de las principales causas de infección aguda de la vía respiratoria baja en lactantes y niños pequeños. Es la primera causa de hospitalización y provoca graves consecuencias como bronquitis aguda, neumonía y hasta la muerte.

Por su parte el ADV produce síntomas como fiebre, faringitis y conjuntivitis, además de diarrea o cistitis. Si bien puede ser leve, también tienden a agravarse cuando afecta a niños prematuros, inmunocomprometidos, cardiópatas o con enfermedades crónicas.

-¿Cómo podemos prevenir el contagio de estos virus?

Evitando los cambios buscos de temperatura protegiendo la cabeza, oídos y nariz al salir a ambientes muy helados. Lavarse las manos con frecuencia, especialmente después de toser, sonarse o estornudar. Controlar la contaminación dentro de la casa ventilando constantemente los diferentes espacios, y evitando el contacto con adultos u otros niños enfermos.

-¿Quiénes son el principal grupo de riesgo?

Los niños más propensos a sufrir enfermedades respiratorias durante el invierno son los asmáticos, alérgicos y con antecedentes directos de rinitis o asma en la familia. Ellos adquieren con mayor frecuencia infecciones virales. Por otra parte, los prematuros son muy vulnerables en especial al virus sincicial (VRS), y también los menores de dos años que van a la sala cuna o al jardín infantil, porque aumentan sus posibilidades de contagio.

-¿Cuándo ir al pediatra o a urgencia?

  • Si la frecuencia respiratoria del niño es rápida y su respiración agitada.
  • Si se le hunde el pecho y las costillas al respirar.
  • Si tiene quejido respiratorio (ruido “raro” al respirar).
  • Si labios y uñas se le ponen azulinos.
  • Si rechaza la leche materna en caso de lactantes.
  • Si presenta fiebre por más de 3 días.

-¿En qué consiste el tratamiento para estos virus?

El especialista les dirá qué pasos deben seguir para un buen tratamiento y recuperación, los que muchas veces incluyen kinesiterapia respiratoria. Ésta es fundamental para ayudar al menor al manejo de las secreciones y así evitar una sobre infección y complicaciones futuras. El ideal es realizarla en la casa del niño para no sacarlo de su ambiente, y evitar que se alargue el cuadro.

 

María José Calderón

Kinesióloga a domicilio todos los días del año.

9 99472844

 

 

Share This